CÓMO ES EL NUEVO ASIENTO DE BICICLETA QUE PREVIENE PROBLEMAS SEXUALES

El asiento así diseñado se asemeja a una letra “V” abierta hacia adelante, en el que ni el perineo ni la zona genital apoyan quedando literalmente en el aire. Lo que resta ahora es que el nuevo modelo de asiento se utilice efectivamente en la fabricación de nuevos rodados.

Estadísticamente está comprobado que entre los deportistas son los ciclistas quienes en mayor número han admitido padecer, esporádica o frecuentemente, impotencia sexual.
Según una nota publicada por el diario “El Día” de La Plata, cuando en varias ciudades de los Estados Unidos se crearon cuerpos de policías que patrullaban en bicicletas pasando varias horas al día sobre estos rodados, después de cierto tiempo entre los
uniformados comenzaron a registrarse trastornos de la función eréctil.
En algunos países montañosos de Europa, se encontró con alguna frecuencia caicificaciones en el escroto de hombres que practicaban el mountain bike o ciclismo en zonas agrestes de montaña.

De acuerdo con el informe publicado por el matutino platense, en todos los casos, los trastornos se presentaban en personas que en forma regular pasaban muchas pedaleando sobre una bicicleta.

Pero en los ciclistas profesionales, además de trastornos eréctiles también se han registrado dolores en la zona de la próstata y algunos problemas urinarios que los científicos también han relacionado con la bicicleta.
Las investigaciones científicas que se realizaron para detectar e identificar la mecánica de la génesis de este trastorno determinaron primeramente que además de la disfunción eréctil también se registraban inflamaciones y hasta insensibilidades.

Los trastornos, según se determinó, guardaban relación directa por la presión que el cuerpo del ciclista ejercía sobre su área genital contra el asiento de las bicicleta.
Por eso fue que los fabricantes de bicicletas comenzaron a buscar para los asientos diseños ergónomicos, es decir, adaptados a la anatomía humana para no causar trastornos orgánicos.
Pero no fue la solución ya que los mismos problemas en los ciclistas seguían presentándose.
La profundización del estudio que se venía realizando en el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional de los Estados Unidos a raíz de los trastornos sexuales que decían padecer los policías que se desplazaban en bicicletas, encontró que el
perjuicio mayor derivaba de la presión que sobre el asiento se ejercía en la zona del perineo (sector ubicado entre el ano y el escroto) por donde pasan las venas y arterias que van hacia el órgano sexual.
La presión constante sobre esos vasos reducía notablemente el flujo sanguíneo causando la disfunción.
Los resultados finales del estudio realizado por ese Instituto estadounidense fueron divulgados públicamente de modo que los fabricantes de bicicletas y los inventores en general tuvieran los datos precisos para diseñar un modelo de asiento que no produjese
daños a quienes habitualmente pasan muchas horas sobre esos rodados.

De esa manera, un especialista en diseño, Roger Minkow, no tardó demasiado en presentar su prototipo de asiento para bicicletas, el que posteriormente fue desarrollado por la empresa Specialized.
El concepto que Minkow manejó para su innovador diseño fue, tal vez, el más simple de todos: retiró completamente la parte del asiento que hacía contacto con los nervios y las venas del perineo y con la zona genital del ciclista.

El asiento así diseñado se asemeja a una letra “V” abierta hacia adelante, en el que ni el perineo ni la zona genital apoyan quedando literalmente en el aire.
Lo que resta ahora es que el nuevo modelo de asiento se utilice efectivamente en la fabricación de nuevas bicicletas o que sea reemplazado en las usadas, de modo de poder comprobarse sus teóricas ventajas, finaliza la nota de El Día.

Autor: FUTBOLARGENTINO10

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